a) Por mutuo acuerdo de las partes, debiendo formalizarse el acto sólo y exclusivamente ante la autoridad judicial o administrativa competente.
b) Por renuncia del dependiente, formalizada mediante telegrama o carta documento.
c) Por muerte de la empleada/o empleador.
d) Por jubilación de la empleada/o.
e) Por muerte de la persona cuya asistencia personal o acompañamiento hubiera motivado la contratación.
f) Por despido dispuesto por el empleador sin expresión de causa o sin justificación;
g) Por denuncia del contrato de trabajo con justa causa efectuada por la dependiente o por el empleador, en los casos de inobservancia de las obligaciones resultantes del mismo que configuren injuria grave que no consienta la prosecución de la relación;
h) Por abandono de trabajo.
i) Incapacitación permanente y definitiva. Cuando la extinción del contrato de trabajo obedece a la incapacidad física o mental para cumplir con sus obligaciones, y fuese sobreviniente a la iniciación de la prestación de los servicios, la situación estará regida por lo dispuesto por el artículo 212 del Régimen de Contrato de Trabajo, aprobado por la ley 20.744 (t. o. 1976) y sus modificatorias.